martes 25 2026

Necesito un videito


饾悇饾惂饾惌饾惈饾悶 饾惇饾惍饾悶饾惈饾悶饾惈 饾惒 饾惈饾悶饾悮饾惀饾悽饾惓饾悮饾惈 饾惍饾惂饾悮 饾惄饾惈饾惃饾悵饾惍饾悳饾悳饾悽饾惃́饾惂 饾悮饾惍饾悵饾悽饾惃饾惎饾悽饾惉饾惍饾悮饾惀 饾悶饾惐饾悽饾惉饾惌饾悶 饾惍饾惂饾悮 饾悷饾惈饾惃饾惂饾惌饾悶饾惈饾悮 饾悵饾悶 饾惄饾惈饾惃饾悳饾悶饾惉饾惃饾惉 饾惇饾惍饾悶 饾惂饾惃 饾悳饾悮饾悰饾悶饾惂 饾悶饾惂 饾惍饾惂 饾惁饾悮饾惂饾惍饾悮饾惀 饾悵饾悶 饾悽饾惂饾惉饾惌饾惈饾惍饾悳饾悳饾悽饾惃饾惂饾悶饾惉.

Porque provocar una acci贸n, llegar a la c煤spide de un sentimiento, atraer tu atenci贸n para hacer digerible una informaci贸n, entre muchas otras narrativas… S铆 caben en el gran abanico de posibilidades que detona: “饾悕饾悶饾悳饾悶饾惉饾悽饾惌饾惃 饾惍饾惂 饾惎饾悽饾悵饾悶饾悽́饾惌饾惃”.

Lo que sigue bajo una mirada audiovisual, es la urgencia de agregar im谩genes al timeline 饾悳饾惃饾惂 饾悮饾惈饾悹饾惍饾惁饾悶饾惂饾惌饾惃饾惉, 饾惂饾惃 饾惉饾惃饾惀饾惃 饾悳饾惃饾惁饾惃 饾惈饾悶饾惀饾惀饾悶饾惂饾惃.

Por eso, antes de definir cu谩les ser谩n los mejores equipos a utilizar, es necesario encontrar el concepto que queremos reflejar en los 30 segundos —o en la hora de realizaci贸n— que vamos a producir para una marca, una instituci贸n o un proyecto independiente.

Una vez concretada la idea, empieza a tomar forma el rompecabezas: las piezas adecuadas, en el tiempo justo, a trav茅s de un guion.

Para luego ver llegar esa cuota de realidad que puede deshacer o elevar a煤n m谩s todo el plan de rodaje que idealizamos en cada tramo de la producci贸n.

Porque no se trata solo del mejor encuadre, del sonido que estremece o del efecto que revela el plot point de la trama.

饾悞饾悶 饾惌饾惈饾悮饾惌饾悮 饾悵饾悶 饾惈饾悶饾惌饾惈饾惃饾悳饾悶饾悵饾悶饾惈 饾惒 饾悮饾惎饾悮饾惂饾惓饾悮饾惈 饾悶饾惂 饾惀饾悮 饾惀饾悽́饾惂饾悶饾悮 饾悵饾悶 饾惌饾悽饾悶饾惁饾惄饾惃 饾悺饾悮饾惉饾惌饾悮 饾惀饾惃饾悹饾惈饾悮饾惈 饾惇饾惍饾悶 饾惌饾惃饾悵饾悮饾惉 饾惀饾悮饾惉 饾惄饾悽饾悶饾惓饾悮饾惉 饾惈饾悶饾惎饾悶饾惀饾悶饾惂 饾惀饾悮 饾悶饾惁饾惃饾悳饾悽饾惃́饾惂 饾惇饾惍饾悶 饾惇饾惍饾悶饾惈饾悶饾惁饾惃饾惉 饾惄饾惈饾惃饾惎饾惃饾悳饾悮饾惈.

Por tanto y m谩s, no es solo un videito:
饾悇饾惉 饾悶饾惀 饾惈饾悶饾惀饾悮饾惌饾惃 饾惎饾悽饾惉饾惍饾悮饾惀 饾惇饾惍饾悶 饾悮饾惌饾惈饾悮饾悶 饾惍饾惂 饾惂饾惍饾悶饾惎饾惃 饾悳饾惀饾悽饾悶饾惂饾惌饾悶, 饾悮饾惌饾惈饾悮饾惄饾悮 饾惍饾惂 饾悶饾惉饾惄饾悶饾悳饾惌饾悮饾悵饾惃饾惈, 饾悶饾惁饾惃饾悳饾悽饾惃饾惂饾悮 饾惍饾惂饾悮 饾悮饾惍饾悵饾悽饾悶饾惂饾悳饾悽饾悮, 饾惄饾惈饾惃饾惎饾惃饾悳饾悮 饾惍饾惂 饾悮饾惂饾惌饾惃饾悾饾惃, 饾惁饾惃饾惌饾悽饾惎饾悮 饾惍饾惂饾悮 饾悽饾惂饾惎饾悶饾惈饾惉饾悽饾惃́饾惂 饾惒 饾惉饾悶饾悵饾惍饾悳饾悶… 饾悎饾惂饾悳饾惀饾惍饾惉饾惃 饾悮 饾惂饾惍饾悶饾惉饾惌饾惈饾悮 饾惎饾惃饾惀饾惍饾惂饾惌饾悮饾悵 饾悳饾惈饾悶饾悮饾惌饾悽饾惎饾悮 饾悵饾悶 饾悶饾惂饾惌饾惈饾悶饾悹饾悮饾惈饾惂饾惃饾惉 饾悮饾惀 饾惈饾悶饾惌饾惃 饾悵饾悶 饾悹饾悶饾惂饾悶饾惈饾悮饾惈 饾悳饾惃饾惂饾惌饾悶饾惂饾悽饾悵饾惃 饾惍饾惂饾悮 饾惒 饾惃饾惌饾惈饾悮 饾惎饾悶饾惓.

domingo 09 2025

Cicatrices que hablan de amor propio y resistencia

A veces el amor deja marcas que no se ven. Cicatrices que no est谩n en la piel, pero dejan huella en silencio; en los gestos contenidos, en la respiraci贸n que se acorta antes de una palabra, en el miedo destellante que ahora no paraliza m谩s.

Durante a帽os nos ense帽aron que amar era aguantar, que el amor verdadero “todo lo soporta”. As铆 fuimos confundiendo lealtad con ceguera, compa帽铆a con control, compromiso con sometimiento.

“Dejarse matar de amor” no es una met谩fora menor: la violencia contra las mujeres es una cat谩strofe cotidiana. Seg煤n ONU Mujeres, casi una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia f铆sica o sexual por parte de una pareja, un familiar cercano o un agresor com煤n en alg煤n momento de su vida. Cifra que transforma la vulnerabilidad de la intimidad femenina en un problema p煤blico de urgente atenci贸n.

Por si fuera poco, las cicatrices tambi茅n hablan. Son la memoria del cuerpo que aprendi贸 a reconocer el da帽o, y en su aprendizaje tambi茅n, el valor de seguir viva. Resistir no siempre debe significar quedarse; tambi茅n es tener el poder de mirarse de nuevo. Entender que hay supuestos amores que matan, y verdaderos amores que nacen despu茅s de la herida.

En Per煤, concretamente, la herida fue mortal y en aumento. Durante el primer semestre de 2025 se registraron 78 feminicidios —un incremento del 11,4 % respecto al a帽o anterior— y Lima Metropolitana concentra 16 casos, seg煤n el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), dando un claro aviso de que en nuestra acera o en la del frente, tambi茅n la cotidianidad puede volverse letal.

Porque no se trata s贸lo de “accidentes” o “tragedias” con nombre de mujer. Son madres, hermanas, hijas, t铆as, sobrinas, nietas, con rostros para familiares que, tras numerosas advertencias, tendr谩n que convertir la cicatriz de la p茅rdida en un expediente judicial o en una cr贸nica policial.

“Dejarse matar de amor” no es un llamado a la tragedia: tan s贸lo pretende ser el rescate, un llamado a la memoria colectiva de ese instante en que una mujer abre los ojos a un mundo nuevo dentro de su propio cuerpo y decreta su renacer.

Porque a veces la piel junto al coraz贸n, recuerda lo que la raz贸n debi贸 olvidar, y en esa memoria —dolorosa, pero l煤cida— empieza la verdadera libertad hacia el amor genuino.

Microrelato: Dejarse Matar de amor

馃摡 ekekadeviaje@gmail.com | 馃摲 @ekekadeviaje


馃挏 Postdata informativa

Fuentes:

  • ONU Mujeres – Violencia contra las mujeres: datos globales 2024
  • Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) – Reporte de Feminicidios, enero–junio 2025

Si necesitas ayuda o conoces a alguien que la necesite en Per煤:

  • 馃摓 L铆nea 100: atenci贸n gratuita y confidencial las 24 horas
  • 馃摓 L铆nea ANNA 1810: orientaci贸n psicol贸gica y legal.
  • 馃懇馃徑‍馃捇 Chat 100: https://chat100.warminan.gob.pe/ 

domingo 02 2025

Donde empez贸 mi Voz

Mi primer paso en el periodismo fue en el Diario La Voz. All铆 descubr铆 la fuerza de las historias reales: las que nacen en la calle, entre la protesta y la esperanza. Aprend铆 que una imagen puede cambiar el curso de una pauta y que la empat铆a tambi茅n es una herramienta de trabajo.

En Petare me gan茅 un nombre entre la gente que confiaba m谩s en un reportaje que en una promesa. Aquella imagen de unas mujeres encadenadas en el INAVI cambi贸 mi rumbo y me dio mi primera portada. Pens茅 que no lo lograr铆a, pero termin茅 conquistando el oficio y ganando algo m谩s que un sueldo: una familia de redacci贸n y una causa para contar.

De aquellas coberturas, de Petare al INAVI, me llev茅 el valor de escuchar, escribir y creer. Esa experiencia marc贸 mi forma de contar —y sigue siendo el punto de partida de todo lo que creo hoy.

Gracias ❣️

Diario La Voz: https://diariolavoz.net/
https://diariolavoz.net/

Cobertura en San Isidro - Petare.

Redacci贸n en Guarenas - Estado Miranda.


Redacci贸n en Petare.

martes 07 2020

Mi Cielo


Hola... Hace tanto que estoy sin ti. ¿C贸mo est谩s?
Yo a煤n no logro encontrarme, mucho menos sin ti.
Cuanto m谩s pasa el tiempo, mis sentidos intensifican a煤n m谩s tus recuerdos.

¿Sabes? A veces puedo sentirte, muy fugazmente; sintonizo unos segundos intensos de ti en mi piel, mientras la escena en retrospectiva hace lo suyo a ojos cerrados.
Da igual la noche o el d铆a: vivir las horas bajo tu cielo fue el caos armonioso que complement贸 perfectamente a mi alma.

¡S铆! S茅 todos los reproches, los hast铆os, los “no aguanto m谩s” que te dediqu茅.
Y no te voy a mentir: de volver, tal vez nada de eso cambie.
No es justo —ni para ti, ni para m铆— dejar de ser para poder estar juntos.

Lo mejor ser谩 hacer balance y encontrarnos en ese espacio donde nos hacemos bien, donde logramos ser felices; dando luz a las molestas sombras y pactando tregua entre la oscuridad de ambos, sin tropiezos,  quiz谩s los menos.

No sabes lo que dar铆a en este momento por sentir tu calor, por respirar tu aire y contemplarte mientras me cobijas.
Te extra帽o en medio del “me agotas pero me calmas”; tu locura y mi sonrisa, el frenes铆 de la tarde y la libertad de tus noches.

Has sido el guayabo m谩s intenso y perpetuo que me ha tocado sufrir, porque no hay alcohol que lo cure, ni amor que lo suplante.

Tuya siempre...

domingo 14 2008

Reescribiendo el cine...

La luz en contraste a la oscuridad, hace posible en intervalos de breves o largos minutos la magia de viajar, so帽ar o alucinar con otros tiempos, con otras vidas, con otros momentos... Cuando el proyector empieza a rodar y la sala de cine se ilumina, es imposible dejarse replegar en el asiento para prepararnos a lo que vendr谩. Met谩foras visuales, cine naturalista, cine surrealista o simplemente comercial, atrapan insospechadamente nuestro tiempo. Una parte de nuestra vida y pensamiento se absorbe en el noble hecho de acercarnos a una ficci贸n ajena, que en ocasiones, deseamos volver nuestra con cada fin de pel铆cula. La utop铆a se deshace en nuestras retinas, golpea la imagen con su fotograf铆a y nos desarma la trama con di谩logos llenos de frases punzo penetrantes. Nadie est谩 a salvo de la magia del cine. En grados de mayor o menor intensidad los tent谩culos del s茅ptimo arte nos atrapan para volvernos cin茅filos, asiduo p煤blico de butacas o quijotescos cineastas de nuestra Latinoam茅rica. El juego de los sentidos se enmarca en cada coordenada de nuestro planeta para seducirnos de distintas maneras, en diferentes lenguas, con diversos g茅neros. El montaje, la actuaci贸n, la m煤sica, la trama, los di谩logos, la fotograf铆a, la direcci贸n son puntos de 谩lgido juicio, que una vez engranados se vuelven imperceptibles al ojo y se traducen en una obra de culto insertada en la memoria colectiva de la humanidad. El presente espacio servir谩 simplemente para evocar, comentar y compartir esas obras que de una u otra manera se han sellado en mi recuerdo, golpeando con alguno de sus elementos mi vida...